Se dice cuando el piso de la casa está tan limpio y brillante que parece espejo. Normalmente es porque alguien le metió su buena trapeada con agüita, jabón y hasta cera, y quedó impecable, de esos que dan ganas de caminar en puntitas. Suele salir en casa cuando la mamá quiere todo presentable.
"Compadre, cuidado te resbalas, mira cómo brilla el piso cholo. La mamá le dio su trapeada brava y ya hasta me veo la cara ahí."