En Neuquén se dice cuando alguien se desubica mal, se confía de más o interpreta cualquier cosa y termina haciendo cualquiera. Es como “se comió la película” o “agarró para cualquier lado”, pero con ese toque de que no leyó la señal y se mandó igual. Suena medio absurdo y por eso tiene gracia.
"En el asado le dijeron que traiga hielo y el loco cayó con una rueda de queso, se pinchó una señal mal y encima se ofendió."