Se dice cuando te pillan en plena cagada, o sea, te descubren y ya no hay cómo zafarte. Es como que te agarraron con las manos en la masa, sobre todo si estabas echando cuento o haciendo algo a escondidas. En La Guajira suena bien costeño y bien directo. Duele, pero es verdad.
"Yo juraba que nadie iba a ver el chisme, pero mi mamá abrió el celular y me pilló la pelá de una, quedé fue frío."