En Chile se usa cuando por fin cachas la idea, le agarras el truco a algo o entiendes lo que te estaban explicando. Es ese momento de iluminación después de estar medio perdido. Sirve para clases, instrucciones o cualquier enredo mental. No confundir con la papa literal, aunque a veces igual da hambre.
"Profe, al fin pillé la papa: era despejar primero y después meter los números. Estaba más perdido que la cresta, pero ahora sí que me sale, está piola."