Se dice cuando algo es un enredo total, un desorden o una confusión que no hay por dónde agarrarla. Como si alguien se pusiera creativo y mezclara arroz con mango en el mismo plato: suena raro, se ve peor y al final nadie entiende qué está pasando. Ideal para reuniones, planes y dramas mal armados.
Expresión muy venezolana para hablar de un lío tremendo, una situación tan enredada que no se entiende nada. Es como mezclar cosas que no pegan ni con cola y termina siendo un caos total. Se usa para quejarse, pero también con humor, porque a veces el desastre ajeno da hasta risa.
Se usa para describir una situación tan enredada, caótica y absurda que nadie entiende qué está pasando ni quién empezó el lío. Es como mezclar dos cosas que no pegan ni con cola y esperar que salga algo decente. Expresión muy venezolana y sabrosa, aunque cuando te toca vivirla no hace tanta gracia.