En Tabasco perrear es irse con todo a la fiesta, sudar la gota gorda en la pista y mover el cuerpo al ritmo del reggaetón hasta que las piernas pidan auxilio. No es solo bailar pegadito, es vaciar la pila bailando, cantando y echando relajo con la banda. Y la neta, tiene su encanto fiestero.
En Campeche, perrear no es solo pegarse al ritmo del reguetón, también es salir de fiesta con la banda a sudar la pista y olvidarse de las penas. Es ir con toda la actitud, cero pena y mucho movimiento de cadera. Y la neta, cuando el perreo se pone bueno, hasta el más tímido se anima.
En Huila perrear es irse de rumba a lo loco, bailando pegadito, moviendo cadera sin vergüenza y gozando hasta que el cuerpo aguante. No es solo bailar reguetón, es salir a quemar la pista, vacilar con los panas y dejar el drama en la casa. Básicamente, salir a desordenarse sabroso, con música dura y cero pena.