En La Rioja se usa para hablar de esa persona que siempre está pegada al grupo, arrimando el hombro lo justo y buscando sacar tajada sin soltar un duro. No es solo un pesado, es más bien un gorrón profesional de confianza ajena. Todos tenemos una pelotilla cerca, aunque nadie lo quiera admitir en voz alta.
Forma cariñosa y un poco juguetona de llamar a alguien pequeño, bajito o simplemente a un colega al que tienes mucho cariño. Viene de la idea de una bolita de pelusa o algo chiquitito y manejable. Suena muy de cuadrilla de pueblo, de confianza total, y hay que admitir que tiene bastante gracia cuando lo sueltas en voz alta.