Se dice cuando alguien suelta un comentario o una pregunta totalmente fuera de lugar, que no tiene nada que ver con lo que se estaba hablando, y deja a todos con cara de ¿y este man qué. Es como salirse por la tangente, pero a lo bestia. Da risa, pero también da vergüencita ajena.
"Estábamos hablando del partido y el Juanito se puso a peinar en sacada preguntando si las llamas vuelan. Nos quedamos viéndolo raro, qué man más perdido."