En Cuba se dice de quien se pega como una lapa y vive de arriba: come, duerme y resuelve en casa ajena sin soltar un kilo ni aportar nada. Vamos, el típico gorrón que siempre está en la vuelta cuando hay comida, pero desaparece cuando toca poner. Tiene su gracia hasta que te toca mantenerlo.
"Asere, ya está bueno: llevas un mes en mi casa, comiendo y usando el aire, y nada de aportar. Deja de pegar la gorra y ponte pa' lo tuyo."