Dicho con ironía para decir que te toca madrugar a lo bestia para currar en el campo, sobre todo en vendimia o en plena cosecha. Vamos, que de playa nada: es levantarte cuando aún es de noche y acabar con la espalda tiesa y las manos moradas. Tiene ese humor seco de cuadrilla que te salva la mañana.
"A las cinco en pie, que mañana nos vamos a ir a la playa. Coge botas, almuerzo y la sudadera, que en la viña a primera hora pega un frío que flipas."