Se usa para señalar a alguien que arma un show innecesario, que exagera todo y monta un escándalo por cualquier bobada. Es como llamarle dramático, pero con sazón caribeña y un toque de burla cariñosa. No es un insulto pesado, más bien una forma de bajarle dos rayitas al teatro que está montando.
Expresión muy poblana para cerrar un tema y dejar claro que algo ya quedó listo o decidido. Es como decir ya estuvo, asunto resuelto, aquí se acaba la discusión. Se usa mucho al final de una frase para poner punto final con un toque medio juguetón y medio tajante, y la neta suena bien sabroso.