Se dice cuando alguien está tieso de verdad, o sea, sin un duro y con la cartera haciendo eco. También vale para el que va más estirado que la corbata, serio y sin soltarse ni pa’ atrás. Es una comparación muy de calle, de las que sueltas y todo el mundo pilla al vuelo. Y sí, da risa porque es muy gráfica.
"Este mes voy más tieso que un ajo, así que nada de terraza en la Plaza, nos pillamos unas pipas y a tirar de banco, pijo."