Se dice cuando alguien se hace el invisible para que no lo pillen o para zafarse de una responsabilidad. Va en modo agachado, como quien se escurre entre la gente para que no le caiga el turno. Muy de vivo, muy de no dar papaya. Útil, sí, pero también da una rabia sabrosa.
Expresión muy usada cuando alguien se hace el loco para no asumir una responsabilidad o evitar que lo involucren en algo. Es como volverse invisible justo cuando toca colaborar, pagar o dar la cara. A veces tiene su arte, pero también da piedra cuando siempre es el mismo el que pasa de agache.