Se dice cuando te haces el loco y te mantienes bajito para que no te caiga el regaño, la responsabilidad o el chisme. Es ir por la vida sin llamar la atención, esquivando peos y broncas como quien no rompe un plato. No siempre es cobardía, a veces es pura supervivencia y hay que admitir que funciona.
"Chamo, estaban buscando a alguien pa' cubrir el turno del sábado y yo pasé agachado, agarré mi bolso y me perdí antes de que me vieran."