Significa prestar mucha atención a lo que pasa alrededor mientras fingís que estás en otra, como si no te importara nada. Es la técnica maestra para cazar chismes, escuchar conversaciones ajenas o enterarte de todo sin quedar como metido. Básicamente, estás con la oreja parada aunque la cara diga que estás en modo colgado total.
Cuando alguien se pone a escuchar chismes pero no es parte de la conversación, como un detective encubierto pero sin el equipo profesional.
Dar mucha información o bochinchear más de la cuenta. Es como abrir el micrófono cuando nadie lo pidió.
Se usa para cuando estás en el bar o en cualquier lado haciéndote el distraído, mirando el vaso o el celular, pero en realidad estás con la oreja parada cazando cada chisme ajeno. Es el arte fino de escuchar conversaciones de los demás sin meterte, pero quedándote con toda la data. Y hay que admitir que es un deporte local.