En el Chaco se dice cuando alguien se mete en un lío o se manda una aventura medio brava, sin medir consecuencias. Puede ser literal, irse al monte de verdad, o figurado, meterse en un negocio turbio, una pelea o una situación complicada. Vamos, que te fuiste de cabeza a lo peligroso y después a ver cómo salís.
"Juancito se metió en el monte vendiendo fiambre del otro lado del río y ahora lo andan buscando unos tipos re pesados, se regaló mal."