En Canarias se dice cuando alguien se pone a hacer el payaso a propósito para calentar el ambiente: suelta ocurrencias, vacila, monta el show y contagia la risa. Es como meterle chispa a la fiesta y descolocar a la peña para que se venga arriba. Si hay silencio incómodo, alguien mete cabra y se acabó el drama.
Se dice cuando alguien está provocando a propósito, buscando que el otro se encojone o se vaya a las manos. Es como estar picando, calentando el ambiente y metiendo presión con comentarios o actitudes. Vamos, que no es relajo inocente, es ir a joder hasta que explote alguien. Y sí, suele acabar mal.
Se usa cuando alguien está vacilando fuerte a otra persona, picándola con bromas pesadas pero en plan de relajo, sin mala leche. Es como jugar con los nervios del otro, exagerando cosas o inventando historias solo para verlo reaccionar. A veces agota, pero hay que admitir que cuando sale bien, las risas son épicas.