Se dice cuando algo se desordena feo y se sale de control: un plan, una fiesta, una situación o hasta una persona. Es como que todo se enreda, nadie entiende nada y termina siendo un caos total. Muy paisa para resumir en dos palabras que la cosa se dañó y quedó hecha un lío.

"Parce, el paseo iba una chimba, pero se volvió un ocho cuando el primo llegó prendido, subió el volumen y armó el despelote con los vecinos."

Se dice cuando alguien se enreda mentalmente y queda hecho un lío, sin saber por dónde agarrar la cosa. Pasa mucho con cuentas, trámites o cuando te explican algo y terminas peor que al principio. Es como decir que te hiciste un nudo en la cabeza. Bien costeño y bien real.

"Oye, parcero, me puse a hacer la declaración y me volví un ocho, terminé llamando a mi prima pa’ que me salvara el pellejo."

Estar totalmente confundido o enredado con algo, especialmente cuando la situación se te sale de las manos.

"María trató de entender el nuevo sistema de contabilidad, pero al final se volvió un ocho con tanto número."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!