Expresión muy usada cuando alguien se hace el loco, se hace el sordo o se hace el desentendido para no responder algo incómodo. Es como cuando le tiras la pregunta directa y la persona se resbala por otro lado como si nada. En plan, sabe perfectamente de qué hablas, pero se manda la vaca para no dar la cara. Y la verdad, a veces hasta da risa.
Expresión muy usada cuando alguien se pega un festín brutal, comiendo sin control y probando de todo como si no hubiera mañana. Es como romper la dieta a lo bestia y decir que hoy se come sabroso y sin remordimientos. Luego la báscula llora, pero en el momento uno solo piensa en gozar la comilona.
Se dice cuando alguien se agranda y se hace el crack, presumiendo de lo que tiene o de lo que hizo, como si fuera el dueño del campo entero. Va con tono de burla, para bajarle un cambio al que se la cree demasiado. Muy de charla pampeana, entre mate y chicana.