Se dice de alguien que se queda pegado en el descanso y se hace el loco con el trabajo, como si la pausa fuera parte del contrato. Es el típico que desaparece “un ratito” y vuelve cuando ya pasó lo pesado. Va con tono de reclamo, medio en broma, medio con ganas de apurarlo.
"¡Ya pues, dejá de estarse en la pasada y vení a mover esas cajas, que el jefe ya está mirando feo y no somos de adorno!"