Se dice cuando algo se dañó del todo, se fue a la mierda y ya no tiene arreglo. También vale para planes o situaciones que se arruinaron feo y quedaron en nada. Es como soltar un “ya fue” bien criollo, con resignación y un poquito de drama. Vamos, que eso no revive ni con rezo.
"Chamo, se me mojó el teléfono en el río y ya fue, se fue pa'l pico. Ahora me toca pedir fiado pa' comprar otro."