Se dice cuando alguien se esfuma de repente de una fiesta, una reunión o cualquier plan, sin avisar y sin despedirse. Deja al resto con cara de ¿y este man qué?, mirando el celular y preguntando si le pasó algo o si simplemente se abrió. Es desaparecer como humo, bien calladito.
"Estábamos en plena fiestanga, sonando el reguetón duro, y Juan se fue de neblina sin decir ni chao. Cuando lo fuimos a buscar, ya ni el rastro."