En Galicia se usa para decir que alguien va muy arreglado, bien vestido y con ganas de lucirse, normalmente para una fiesta, una boda o cualquier evento donde quieres ir fino. No implica etiqueta estricta, pero sí ir con más cuidado que de costumbre. Vamos, que es ir hecho un pincel, aunque luego acabes descalzo bailando orquestina.
Se dice cuando vas a toda leche, con prisa y sin pararte a pensar mucho. Vale para conducir, caminar o hacer cualquier cosa a ritmo de turbo, como si te persiguiera el reloj. Es muy de cuadrilla, de plan improvisado y cero drama. Vamos, que no vas tranquilo, vas a pincho y punto.