Se dice cuando haces algo con poquísimas ganas, en plan dejadez total, tirando de mínimo esfuerzo. Vas, sí, pero vas a cumplir y poco más, como quien sale a correr y acaba sentado en un banco mirando la vida pasar. No es que no lo hagas, es que lo haces a lo perro, y se nota.
"Íbamos a limpiar el piso a saco, pero fuimos a lo perro y acabamos en el sofá, con la manta y una siesta de campeonato."