Se dice cuando algo pinta raro, como que hay gato encerrado o se viene bronca. Es esa sensación de que el ambiente está demasiado tranquilo para ser verdad y en cualquier momento salta el chisme o el problema. En Moquegua suena bien criollo y medio burlón, como avisando: ojo, acá algo no cuadra.
"Oe, todos están muditos y nadie suelta prenda, huele a chanchito. Mejor nos abrimos antes de que empiece la bronca y nos salpique."