Se dice cuando algo se ve sospechoso o pinta feo, como que hay gato encerrado y alguien está tramando algo. Es esa sensación de que la historia no cuadra, que te quieren meter la yuca o que se viene un problema. Muy de calle para prender las alarmas sin acusar directo.
"Causa, el pata dice que “se le perdió” la plata justo hoy y nadie vio nada. No sé tú, pero eso huele a chancho quemado bien feo."