Se usa para hablar de alguien que va de campeón, como si fuera el número uno en todo, pero luego en la práctica no destaca tanto. Viene de txapeldun, que es el que gana la txapela en las competiciones vascas. Es como el típico colega que presume mucho y luego se queda bastante corto, aunque a veces hace gracia.
"Mira al Iker haciéndose el txapeldun con la pala en el frontón, y luego no le da ni a una pelota en todo el partido, menuda risa nos hemos echado en el vestuario"