Se dice cuando alguien se hace el boludo a propósito y finge que no escuchó, aunque lo escuchó clarito. Es como ponerse en modo sordera selectiva para zafar de una pregunta, una invitación o un reclamo. Muy de charla cotidiana, con tonito medio cargoso. Y sí, da una bronca bárbara cuando te lo hacen.
"Le dije a Juan si venía al asado y se hizo el de la alta oída, ni me miró. Después cae a las doce con una gaseosa y cara de yo no fui."