Se usa para decir que alguien le da demasiada importancia a algo, como si fuera un drama, cuando en realidad no da para tanto. Es hacerte la película, comerte la cabeza y ponerte intenso por una pavada. Muy de charla cotidiana, con tono medio de reto cariñoso.
"Che, no hagas un caso con el partido de ayer, fue un embole y listo, vamos a comer algo."