Se dice cuando alguien se pone a exagerar, a darle mil vueltas o a complicar algo que era bien sencillo, como si estuviera contando un cuento larguísimo que nadie pidió. También aplica para quien se hace del rogar o mete drama de más. Útil para cortar el show sin pelearte tanto, aunque pica.
"Ya, Pepe, no la hagas de cuento largo y di si vas al baile o te vas a quedar de intenso en la casa."