Se dice cuando alguien se agranda y se hace el valiente, como queriendo demostrar que es re duro o que puede con todo. Es puro alarde y, muchas veces, termina en papelón o en un mejor no te la mandes. Va perfecto para el que presume de fuerza, coraje o facha sin tener con qué. Y sí, da vergüencita ajena.
"Che, el Nico se puso a hacer el macho y quiso levantar la heladera solo, se le cayó la puerta y ahora le debe una a la dueña."