Se usa en Valpo para hablar de alguien que va vestido con una mezcla rarísima de estilos, medio hippie, medio artista callejero, medio turista perdido. Es esa pinta desfachatada pero con onda, que solo tiene sentido entre cerros, murales y escaleras del puerto. A veces parece disfraz, pero en Valpo pasa piola y hasta se ve cool.
Se usa en Valpo para hablar de alguien que vive la vida con relajo, improvisando entre el desorden, los cerros, los murales y la bohemia del puerto. Es como fluir entre escaleras infinitas y neblina salada sin estresarse mucho. Un poco caótico, un poco artista, pero con ese encanto porteño que igual te termina gustando.
Se dice cuando alguien anda en modo Valpo: relajado, medio bohemio, pateando cerros sin apuro, improvisando planes y disfrutando la vida como si siempre fuera verano. No es flojera necesariamente, es esa vibra porteña de tomarse el día con calma, entre mar, micros y panoramas que salen de la nada. Y sí, da un poquito de envidia.