Se dice cuando alguien se pone a promocionar algo con un entusiasmo medio exagerado, como si fuera la octava maravilla, para llamar la atención o venderte la moto. Puede ser en redes, en el laburo o en la calle, y suele sonar a autobombo o a chivo descarado. A veces da un poquito de vergüencita ajena.
"¿Viste a Juan con el auto nuevo? Está haciendo alta publi en el grupo del barrio, sube diez historias y etiqueta hasta al kiosquero."