En Canarias, guindilla es el pimiento picante de toda la vida, el que te alegra el mojo y te deja la lengua bailando. Por extensión, se le dice guindilla a alguien que es puro nervio, que pica con sus comentarios o que mete caña y caldea el ambiente. Vamos, que donde aparece, sube el picor.
"No invites a Carmela al asadero, mi niño, que es una guindilla y en dos minutos ya tiene a todo el mundo picado con sus pullitas."