Se usa para hablar de un golpe duro y de repente, de esos que te dejan viendo estrellitas. Puede ser un porrazo, un choque o hasta un susto físico bien fuerte. En Anzoátegui lo sueltan cuando algo te cae encima o te pega la vida sin avisar. Suena exagerado, pero a veces se queda corto.
"Iba bajando la escalera todo confiado y ¡pum!, resbalé y me di un guatacazo que hasta la vecina salió a chismear si estaba vivo."