Verbo bien tico para cuando alguien se agranda y se cree demasiado importante, como si fuera un gigante. Se dice de la persona que anda jugando de viva, presumiendo o hablando como si fuera la última Coca-Cola del desierto. Útil para bajarle el humo a cualquiera sin armar pleito, pero con su buena dosis de vacilón.
"Mae, no te andés giganteando porque te echaste una partida, si ayer te gané con una mano y sin ver la pantalla."