Se dice cuando alguien anda colgado, distraído o medio lerdo para captar lo que está pasando. Como si tuviera la cabeza con niebla y las ideas no terminaran de arrancar. No es necesariamente insulto, pero sí un palito con humor para el que está en otra y no caza una.
"Te expliqué tres veces dónde era el asado y caíste en la otra punta. Estabas todo nublado, che, dejá el celu un rato."