En Sucre se usa para hablar de alguien muy hábil para resolver problemas con lo que tenga a mano, medio MacGyver costeño, creativo y con su buena dosis de malicia. No es solo que sea competente, es que siempre se las ingenia, a veces con soluciones bien locas pero que igual funcionan. Y hay que admitir que esa gente capaz salva el día a cada rato.
En Norte de Santander decir que alguien es capaz es como decir que es bien lanzado, sin miedo al qué dirán y con pinta de hacer alguna locura en cualquier momento. Puede ser cumplido o advertencia, según el tono. Es esa persona que uno mira y piensa que si se le mete algo en la cabeza, fijo lo intenta, aunque sea una idea medio descabellada.
En Chile, y en el Maule se escucha harto, capaz no es solo “puede que”. También se usa para decir que alguien es tan lanzado que de verdad lo haría, aunque suene medio descabellado. Va con ese tono de advertencia divertida, como “no lo piques, que este gallo es capaz”. Y sí, suele venir con copete de por medio.