Se dice cuando algo está buenísimo, te parece espectacular o te deja re manija de lo copado que estuvo. Es un elogio bien de Argentina, medio pibe, para un plan, un recital, una comida o lo que sea que salga redondo. Suena informal y con buena onda, de esas que te salen sin pensar.
Se usa para decir que algo está buenísimo, que salió de diez o que la estás pasando genial. Es bien de Argentina y suena re juvenil, tipo cuando una fiesta, un plan o hasta un tema te vuela la peluca. No es fino ni falta que hace, es puro entusiasmo callejero.