Se dice cuando alguien está a mil, aceleradísimo, con la energía por las nubes o pasado de rosca. Puede ser por café, por nervios, por manija o porque te pintó la euforia. También vale para estar re intenso o re ansioso. Es bien rioplatense y suena a que no te quedás quieto ni atado.
"Che, me clavé dos energizantes y ahora estoy re al palo, no paro de hablar, ordené la casa y encima quiero salir a correr a las tres de la mañana."