Se dice cuando alguien va tan bien vestido y tan prolijo que parece que está por entrar a un lugar fino, de esos donde todo brilla y nadie levanta la voz. Es un piropo con tonito irónico, como: mirá qué elegante te pusiste. Ideal para cargar a un amigo que se emperifolló de más.
"Che, mirá cómo caés con camisa planchada y perfume, estás para jugar al billar, ¿a dónde vas, a una boda en el Park Hyatt?"