Se dice cuando estás totalmente confundido o desbordado, sin tener claro qué hacer ni por dónde tirar. Vale para un problema, una explicación, un plan o hasta tus propios pensamientos. Vamos, que tienes la cabeza como un cajón de cables y todo te suena a chino. Muy de uso diario en España.
"Me explicaron lo de la declaración con tres pestañas y dos claves, y ahora estoy hecho un lío. Al final le pedí ayuda a mi prima y hasta el perro me miraba raro."