Se dice cuando alguien anda terco, necio o aferrado a su idea, como si trajera la cabeza dura y no hubiera manera de hacerlo entrar en razón. Es ese modo de ir por la vida a lo burro, sin escuchar consejos ni tantito. Suena regañón, pero también tiene su toque de carrilla norteña.
"Mira al Juanito, le dices que se ponga casco y nada. Anda de burro desde que se compró la moto y se cree invencible."