Se dice cuando estás reventado, sin energía y con el cuerpo pidiendo cama ya. Es como quedar hecho bolsa después de laburar, entrenar o pegarte una caminata eterna. No es que estés triste, es que no te da ni para cebarte un mate. En Corrientes suena bien de entrecasa y bien sincero.
"Che, me clavé toda la mudanza bajo el sol y quedé hecho leche. Si me invitás a la costanera, voy en espíritu nomás."