Se dice cuando alguien va a su bola, en su rollo, sin dejarse afectar por lo que digan o hagan los demás. Puede ser porque está concentrado en lo suyo, porque disfruta a su manera o porque directamente pasa del mundo. No siempre es malo, a veces es hasta envidiable.
"Mira a Juanito, con sus audífonos, bailando solo en la plaza como si nada. Ese pata siempre está en su onda y ni se entera del chongo."