Se dice cuando alguien está hecho un lío o pasando una racha de agobio, con mil cosas a la vez y la cabeza como un bombo. Es como tener a los pardales revoloteando dentro del coco y no dar pie con bola. Muy balear, muy gráfico, y bastante útil cuando la vida se te desmadra.
"Desde que se le quemó la ensaimada, Juan va en plena pardalera: se deja las llaves, llega tarde y encima pregunta si hoy es martes."