Se dice cuando alguien se pone en plan desatado y va a tope, sin filtro ni miedo al ridículo. Es ese modo de fiesta o de locura controlada en el que te da igual el qué dirán y te lanzas a lo que sea, aunque mañana toque arrepentirse. Muy de parche y de risa.
"Pedro llegó al parche en modo juemadre, se tiró a la piscina con ropa, pidió otra ronda y terminó bailando reguetón con el salvavidas como si fuera el dueño del lugar."