En Iquitos y la selva peruana se usa para decir que alguien está más perdido que turista sin mapa. O sea, que anda confundido, desubicado o que no entiende nada de lo que está pasando. La idea es literal y buenaza: como si te metieras a la yunga y no supieras ni por dónde salir.
Se dice cuando alguien está metido en un lío, confundido o viviendo un caos total, como si se hubiera perdido en la yunga, esa selva espesa donde no ves ni por dónde salir. Vale para la cabeza hecha un nudo, para problemas enredados o para días que se te van de las manos. Bien gráfico y bien de la zona.