Se usa cuando alguien la está pasando brutal, disfrutando el momento sin estrés ni mala vibra, como en su punto máximo de felicidad. Es muy de rumba, playa, río, parrilla o cualquier plan donde todo fluye sabroso. Básicamente es estar cero preocupado y cien por ciento gozando. Y honestamente, cuando uno está en la plena, se le olvida hasta qué día es.
Se dice cuando estás en tu mejor momento o cuando algo está saliendo redondito. Es estar feliz, relajado y con todo bajo control, como que la vida por fin te está sonriendo. También vale para un plan, una fiesta o un partido que estuvo brutal. Suena bien ecuatoriano y bien pana.