Se dice cuando alguien está lejísimos, medio perdido o totalmente colgado, como si viviera en otra dimensión. Vale tanto para ubicar a alguien en un lugar re lejos como para bardear con cariño al que no caza una y siempre llega tarde a la conversación. Bien de Catamarca y con tonito de chicana.
"Che, Ramiro está en la loma del Carmen, le avisamos lo del asado ayer y hoy cae con una ensalada como si fuera reunión de oficina."